Te quiero

Por Leire Agüero

Te quiero
El brillo de tus ojos verdes ilumina mi alma
El baile de tus pestañas es un compás a dúo
Tu mirada me agita, se me clava en el pecho
Agonizo por ella, me deshago con su energía

Adoro cada una de tus hermosas arrugas
Las recorro, las dibujo con mis dedos
Respiro profundamente para no quedarme sin aliento
Y empiezo de nuevo Sigue leyendo “Te quiero”

Volver a verte en mis sueños

Por Leire Agüero

Mis ojos van cerrándose a pasitos. Los párpados pesan tanto, que se rinden ante ellos.

No sé cuándo, pero de repente, me encuentro sumida en un profundo sueño. Un sueño que me lleva a ti.

Abro los ojos y ahí estás

Tu enorme sonrisa brilla por encima de todo, y de todos. Estás igual, estás igual que la última vez que te vi, cuando tenía doce años. El día en el que no tuvimos tiempo para despedirnos. Sigue leyendo “Volver a verte en mis sueños”

Por qué no somos uno

Por Leire Agüero

Por qué nos hacemos daño

Por qué no encontramos el camino para caminar juntos.
Por qué el amor y el odio repiquetean al unísono.
Por qué el calor se expande sin rumbo.
Por qué no sé hacerlo bien.
Por qué siento que no lo hago bien.

Por qué no somos uno

Por qué rasgamos nuestra piel con arañazos que no desaparecen.
Por qué nuestros pasos se pierden de vista.
Por qué somos fuego que deriva en corrientes de hielo.
Por qué quema tanto.

Sigue leyendo “Por qué no somos uno”

Llegaste para dar luz a mi vida

Por Leire Agüero

Todo ha estado oscuro a mi alrededor. Hacía frío y no tenía con qué cubrirme. Me sentía sola, muy sola. No podía compartir los segundos de mi vida. Estaba perdida. No daba con la salida: ese resquicio de luz que te atrae, te atrapa y te arropa. No discernía entre la risa y el llanto, la felicidad y la tristeza. Todo era un vaivén, un ton ni son.

Estaba perdida. Era un tropezar con una piedra y otra y otra… hasta que no sentía dolor. El dolor ya no era dolor, era un sexto sentido más. Perdía el aliento, la respiración. El aire no corría, me acosaba, estaba cargado de tristeza, de desidia, de desgana. Sigue leyendo “Llegaste para dar luz a mi vida”

Perdida en el vacío

Por Leire Agüero

Mi página está vacía, vacía como yo.

Me acerco a las teclas para tratar de unir unas letras con otras y averiguar qué siento, qué hace que me falte la respiración, qué hace que me falte el aliento, qué hace que me sienta perdida.

Tan perdida que no es que no vea la luz es que ni si quiera aprecio la oscuridad. Tan perdida estoy que no veo nada, no veo nada, no siento nada. ¡O sí, sí! Y es dolor. Sigue leyendo “Perdida en el vacío”

Qué hago aquí

Por Leire Agüero

Una mesa perfectamente decorada para la ocasión.

Ataviada con una vajilla de ensueño, un mantel sedoso, dos copas con una botella de vino esperando ser servido y degustado.

Un camarero muy servicial me retira delicadamente la silla.

Mi mirada se dirige hacia el espacio vacío que ya no será ocupado por el ángel que llenaba plenamente mi corazón. Sigue leyendo “Qué hago aquí”

Hoy toca pádel, ¡bien!

Por Leire Agüero

Hace ya unos meses comentaba que afortunadamente había contraído el virus del pádel. Ahora, echando la vista atrás, reflexiono sobre cómo te cambia la vida conviviendo con esta patología. Si ciertas personas leyeran las palabras que vienen a continuación maldecirían mi nombre, ¡con razón! Estaría abocada a arrodillarme dignamente, implorando clemencia.

No puedo pasar por alto aquellos maravillosos años de EGB en los que jugaba a baloncesto, ¡era una increíble base! Corría como una gacela, sorteaba al equipo contrario con una fluidez extraordinaria, recorría esos dos “pasitos” y salto de rigor cuando realizaba una entrada –uno, dos y tres– e introducía la pelota en la canasta. Sin duda, ¡años para recordar! Sigue leyendo “Hoy toca pádel, ¡bien!”

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