Mira, porque algún día verás de verdad

Por Leire Agüero

Una mesa perfectamente decorada para la ocasión.

Ataviada con una vajilla de ensueño, un mantel sedoso, dos copas con una botella de vino esperando ser servido y degustado.

Un camarero muy servicial me retira delicadamente la silla.

Mi mirada se dirige hacia el espacio vacío que será tal vez, ocupado por el ángel que llenaba plenamente mi corazón.

Repentinamente comienzan a llegar a mi mente estrellas fugaces con millones de recuerdos de estos cinco meses contigo.

Unas lágrimas de emoción, del amor más profundo recorren desde mis ojos, mis mejillas hasta ir cayendo, desvaneciendo hacia el infinito.

Una sonrisa triste se refleja en mi rostro.

¿Qué hago aquí?

¿Qué hago aquí? Me repito.

Tú no vas a acomodarte en esa silla, tú no vas a aparecer…

¿Qué hago aquí?

…………………………………….

Y, ¿ahora qué? No lo sé.

Mi cabeza está llena de todo y de nada. No hay ninguna conexión. Está llena pero vacía.

Lo que hace que todo tenga sentido es el amor.

El amor combate guerras, lidia contra los mayores obstáculos pero también sufre, y cuando sufre pierde ese don de apaciguar, de hacer bonito lo feo, de hacer gracioso lo insulso, de hacer que la vida sea un lugar espléndido donde disfrutar y vivir, a convertirla en un desazón, en un “quiero y no puedo”.

…………………………………….

Sigo mirando el cuadro estratégicamente colocado en la pared que se encuentra en mi línea de visión.

Pienso… ¡estoy realmente triste!

He venido aún a sabiendas de que no ibas a aparecer.

Tal vez, desde el sufrimiento, pero al menos desde el sentimiento que un día hubo, necesitaba recordar esos instantes, momentos, reflejos completos de risas, de emoción y de vida.

Agacho la cabeza y  me veo ahí, en ese cuadro que no entiendo. Me enredo entre sus líneas, cambio de color a cada paso. Vuelvo en mí: sentada, desolada, sin rumbo…

Y vuelvo a pensar, a pensar en ti, en mi edad, en qué quiero…

Y la verdad es que no es el momento.

Esto que duele tanto, tantísimo, pasa.

Y no es que vaya a ser así, es que así será, y así será siempre.

¡Una y otra vez!

Reconforta tal vez saber que en horas…

Nuestros sentimientos y pensamientos descansarán por un tiempo.

Y volverán a nacer en otro cuadro.

Un comentario en “Mira, porque algún día verás de verdad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s